Málaga redescubre el mar

La UMA forma parte con 300 investigadores de más de 30 grupos de este importante proyecto de referencia, en el que participan siete universidades e integra ciencias, ingenierías, salud, ciencias sociales y jurídicas y humanidades

Desde su fundación en tiempos fenicios, el mar y la actividad marina han estructurado la ciudad de Málaga y la forma de vida de sus habitantes. La sociedad malagueña ha recibido una enorme impronta del carácter marino y portuario de la ciudad a lo largo de su historia. Sin duda, Málaga debe buena parte de su idiosincrasia y su carácter abierto y cosmopolita al mar. Y en la actualidad, el mar continúa siendo un eje estratégico prioritario para Málaga en todos los sentidos. También para los investigadores, ya que el mar «sigue siendo un ecosistema que guarda a buen recaudo sus más íntimos secretos», según asegura Enrique Moreno, profesor de la UMA y coordinador en Málaga del CEI del Mar.

El Campus de Excelencia Internacional del Mar (CEI·MAR) constituye la mayor agregación científica y empresarial en el ámbito marino-marítimo de España, y una de las mayores del mundo. La UMA forma parte de este proyecto, que pretende ser un punto de encuentro y colaboración entre investigadores, instituciones y empresas, «que se caracteriza por buscar continuamente la excelencia y por estar a la vanguardia en todas sus actividades».

Como explica Moreno, que ha sustituido recientemente en el cargo al catedrático Xavier Niell, la integración armónica de las ciencias, las ingenierías, la salud, las ciencias sociales y jurídicas y las humanidades define las actuaciones de CEI·MAR, «el único Campus de Excelencia en España que atiende e integra todo el conocimiento del mar, abordando todas las especialidades, académicas, científicas y de producción, en torno al mar, sus recursos, su aprovechamiento y su explotación sostenible».En la actualidad, este campus es líder mundial en el ámbito de los estudios marino-marítimos.

En consecuencia, la comisión internacional encargada de evaluar el progreso de los campus de excelencia internacional españoles le otorgó en 2016 la máxima calificación posible (A mayúscula) y lo ha ascendido a la categoría de Campus de Excelencia Internacional Global. «Esto es un gran reconocimiento a su liderazgo en docencia, investigación, transferencia y divulgación de la ciencia», añade Enrique Moreno

El Campus de Excelencia Internacional del Mar comenzó su actividad en 2011, cuando un conjunto de universidades con fuertes lazos entre sí (andaluzas, portuguesas y marroquíes, todas ubicadas alrededor del Estrecho de Gibraltar), junto con instituciones de investigación y empresas, presentaron un proyecto de agregación científica destinado a redescubrir el mar desde la excelencia científica, la innovación y la conexión con el tejido productivo y con la sociedad del sur de la península ibérica.

«La propuesta se presentó al programa Campus de Excelencia Internacional, una iniciativa del Gobierno de España cuyo objetivo principal era el incremento de la calidad del sistema universitario español. La diversidad de perspectivas y materias desde las que analizar, utilizar y comprender el medio marino esbozaban un Campus de Excelencia complejo, aunque también adelantaban el reto, y el compromiso, de su consolidación», recuerda el investigador.

CEI·MAR se fundaba en un completo análisis, multidisciplinar e interdisciplinar, integrando e implicando académicos, investigadores, instituciones públicas, agentes sociales, industrias destacadas en la innovación y pequeñas y medianas empresas.

La Universidad de Málaga aporta un importante número de grupos de investigación e investigadores. «En concreto, somos más de 300 investigadores y más de 30 grupos de investigación, todos ellos trabajando en torno a un espectro muy amplio de líneas de estudio en el ámbito marino-marítimo, que incluyen, entre otras, oceanografía, ecología y biología marina, recursos naturales, hidrología, conservación, biotecnología y acuicultura, química y biogeoquímica, física e hidrodinámica, análisis numérico y modelado, ingeniería, ciencias de la salud, ciencias jurídicas, transporte marítimo y turismo», añade Enrique Moreno

Además, la UMA alberga y gestiona una de las infraestructuras singulares de CEI·MAR: el Laboratorio Avanzado de Producción Primaria. Este laboratorio está dotado de las más avanzadas tecnologías para estudios de metabolismo de fitoplancton, macroalgas y fanerógamas marinas, y constituye un enclave de referencia internacional para este tipo de estudios. Se trata de una instalación pionera con la que cuenta la UMA en sus Servicios Centrales de Apoyo a la Investigación (SCAI), impulsada por iniciativa y fondos CEI·MAR.

También existen infraestructuras singulares CEI·MAR en otras universidades de la agregación. Así, Cádiz cuenta con un Laboratorio Avanzado de Investigación Marina (LABIMAR) y un laboratorio especializado en cultivos marinos, y Granada «con una magnífica Aula del Mar en el puerto de Motril». «Además, la agregación dispone de una infraestructura de gran valor para sus labores investigadoras, el Buque Oceanográfico UCadiz. Todas estas infraestructuras, independientemente de dónde se ubiquen y qué universidad las gestione, son elementos imprescindibles de trabajo de CEI·MAR», asegura Moreno.

Todo este trabajo y esfuerzo investigador permite que el mar sea cada vez menos desconocido pero «necesitamos mucho más trabajo y mucha más investigación para poder conocer el mar». «Es imprescindible potenciar todas las líneas de trabajo en el ámbito marino y marítimo para lograr entender plenamente cómo funciona y cómo se estructura el mar. Nos jugamos mucho en ello, puesto que el océano es un elemento fundamental en aspectos tan críticos para nuestra sociedad como la regulación climática o la provisión de alimento, entre muchos otros. Por eso es tan necesario realizar esfuerzos conjuntos, coordinados, que aúnen a distintas instituciones en torno a un objetivo común, conocer mejor el mar y los recursos que suministra, y ser capaces de gestionarlo de forma sostenible y de conservarlo adecuadamente», explica el coordinador de CEI·MAR en la UMA.

Y no todos los mares son iguales. El de Alborán en concreto, que baña la costa malagueña, «constituye una de las zonas más diversas e interesantes del Mediterráneo». Esta zona de transición entre el Atlántico y el Mediterráneo alberga una enorme cantidad de valores oceanográficos, geológicos, ecológicos y biológicos. Además, sostiene históricamente una importante industria pesquera y turística.

En septiembre se celebrará el Primer Foro del Mar de Alborán, en el que participarán activamente instituciones CEI·MAR como el Instituto Español de Oceanografía y la Universidad de Málaga. Como dice Enrique Moreno, será un ámbito de encuentro entre administraciones, científicos, tecnólogos, historiadores, estudiantes, empresas de pesca y piscicultura, hostelería, alimentación, gastronomía, y la sociedad malagueña. «Este tipo de foros, en los que las diferentes partes implicadas en el estudio, gestión, uso y disfrute del mar se encuentran, dialogan e intercambian información resultan de enorme importancia para progresar hacia el desarrollo sostenible, que en este caso toma el color azul».

Es muy importante, a juicio de Moreno, que tanto administraciones como centros de investigación «trabajemos juntos con el claro objetivo de alcanzar un desarrollo sostenible de este maravilloso sistema, que garantice que ese flujo de servicios ecosistémicos no cese, y que el mar se mantenga en un buen estado de conservación también para el disfrute de las generaciones futuras».

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